Existe un documento precioso por su contenido, en el que
el cardenal Gil Torres enumera en 1250 en Lyon (Francia)
para las Constituciones del Papa Inocencio IV las aldeas
sufragáneas del Arcedianato de Ávila, agrupadas en seis
divisiones administrativas o "cabildos": Zapardiel, con
32 aldeas, Moraña, con 86; Pajares, con 54; Serrezuela,
con 29; Rioalmar, con 34; Valle Amblés, con 40: El obispado
abulense contaba también con el Arcedianato de Olmedo, de
47 aldeas, y con el Arcedianato de Arévalo, formado por
101 aldeas, dividido en tres "tercios": el de Madrigal,
con 31 aldeas; el de Rámaga, con 40; y el de La Vega, con
otros 30 núcleos de población. Las comarcas centromeridionales
de Ávila carecían de una organización administrativa sólida
en aquel entonces y estaban menos pobladas. En este sentido,
en los Valles del Corneja y Alto Tormes existían 14 aldeas.
21 era el número de asentamientos estables en la Tierra
de Pinares y Alto Alberche y 16 al Sur de la Sierra de Gredos.
En total 477 pueblos para un gran territorio (superior al
de la actual provincia), que se extendía desde apenas 10
km al Sur del Duero hasta el mismo río Tajo. Pero ya que
hablamos de Solosancho, señalemos cuáles eran las 40 aldeas
que componían en 1250 el "cabildo de Valle Amblés". Para
ello respetaremos la denominación original de cada pueblo
y escribiremos en cursiva los núcleos actualmente despoblados,
según el profesor Ángel Barrios García: Riofrido, Cabañas,
Santa María de Muñonuño (hoy Padiernos), Mironciello, Sotalvo,
Valdurrexa (hoy Sanchorreja), Xemensancho (hoy Villaviciosa),
Carrascal, Esquierdos, Muñana, Naharros del Puerto, Tavernas
(hoy Baterna), Barvaharda (hoy Balbarda), Ferrandgalego,
La Coliella, Niharra, La Torre, Blascosancho, Galindos,
Sant Gregorio, Xemenmigael, Ferreros, Gallegos, Mazarrones,
Muñopepe, Salobral, Anguas, Garueña, Sant Clement, Xemenendura,
Belchos, El Aldea del Abat, El Arroyo (hoy Santa María del
Arroyo), Casasola, Echavida (hoy Amavida), El Molinero,
La Serna, Filia Dei (hoy La Hija de Dios) y Sancto Michaele.
En lo que atañe al actual municipio de Solosancho, observamos
que son dos de forma segura los núcleos ya existentes en
1250: Baterna y Villaviciosa. El topónimo Baterna proviene
del latín Tabernae, chozas, de ahí el término medieval Tavernas.
Es muy posible que el origen de este pueblo haya que buscarlo
en la época romana. De hecho, muy cerca del actual núcleo
se han encontrado restos de poblamiento romano junto a la
también calzada romana que unía Talavera con Ávila, aún
visible en numerosos tramos como en el Puerto del Pico,
El Maragato, Puerto de Menga... puente de Los Cobos (en
el término de Solosancho), de más que probable origen romano;
Niharra, con la villa romana de "La Pared de los Moros";
y el propio puente romano de Ávila. Para entendernos, esta
calzada es lo que en el Valle Amblés se conoce como El Cordel.